Senderismo – Aragón

El paisaje natural de Aragón es muy variado y presenta grandes contrastes. Al norte se encuentran los Pirineos, con altas montañas, valles, bosques y ríos. En el centro destaca el valle del Ebro, formado por amplias llanuras y zonas de vegetación mediterránea. También hay áreas muy secas y esteparias, como Los Monegros, con poca vegetación y un clima árido. Al sur se extiende el Sistema Ibérico, con sierras, bosques y valles.
Los Pirineos aragoneses forman una zona de gran belleza natural. Se caracterizan por sus altas montañas, valles profundos, bosques y ríos. En esta zona se encuentran algunas de las cumbres más altas de los Pirineos, como el Aneto, que alcanza los 3.404 metros de altura.
El paisaje cambia según la altitud: en las zonas bajas hay bosques de pinos, hayas y abetos, mientras que en las zonas más altas aparecen prados de montaña, rocas y nieve durante buena parte del año. También destacan los lagos de origen glaciar, conocidos como ibones, y numerosos ríos y cascadas.
Los Pirineos aragoneses son un espacio natural muy importante y ofrecen paisajes espectaculares, especialmente en lugares como Ordesa y Monte Perdido.
