Senderismo – La Rioja – Valle del Alhama


Arnedillo – El Hornillo – Los Cabezos 30-01-2025
El valle del río Alhama es el más oriental y árido de La Rioja Baja. Formando parte de la Reserva de la Biosfera de La Rioja, se sitúa en un entorno geológico donde la influencia del clima mediterráneo continentalizado se hace más evidente. El río Alhama entra en La Rioja procedente de Soria y esculpe un paisaje de contrastes tajantes entre el árido suelo estepario y el verdor de sus vegas.
Su recorrido transiciona a través de tres tramos paisajísticos bien definidos:
1. El Alto Alhama: Cañones Calizos y Aguas Termales
En su entrada al territorio riojano (alrededor de municipios como Aguilar del Río Alhama y Cervera del Río Alhama):
- Cañones y roquedos: El río discurre encajonado en barrancos y desfiladeros de piedra caliza y arcillas de tonos rojizos y ocres, flanqueados por matorral mediterráneo (romero, tomillo y esparto) y sabinares.
- Refugio de rapaces: Las paredes rocosas verticales sirven de hábitat a importantes colonias de aves como el buitre leonado, el alimoche y el búho real.
- Fenómeno termal y arqueológico: En esta zona destaca la villa de Cervera del Río Alhama integrada en los peñascos, y la presencia de manantiales y aguas termales curativas, así como las ruinas del yacimiento celtibérico y romano de Contrebia Leucade, asentado en un meandro rocoso del propio río.
2. El Medio Alhama: La Vega Verde y el Balneario de Fitero
Al aproximarse a Igea y Vea, así como a la frontera con Navarra (Fitero):
- Oasis de vegetación de ribera: El contraste entre las laderas secas de color pardo-rojizo y el frondoso pasillo de vegetación del río (bosque de galería con chopos, sauces y fresnos) es radical.
- Huertas y olivos: Aparece una red de pequeñas parcelas de huerta tradicional alimentadas por acequias históricas, acompañadas por bancales de olivos centenarios y almendros.
3. El Bajo Alhama: La Llanura Agrícola y Alfaro
En su tramo final (pasando por Corella y desembocando en el río Ebro cerca de Alfaro):
- Vega hortícola y frutal: El paisaje se abre por completo dando paso a una fértil llanura aluvial dominada por campos de cultivo intensivo: hortalizas, verduras, frutales (como los perales) y viñedos.
- Confluencia con los Galachos del Ebro: El recorrido del río desemboca en los Sotos del Ebro en Alfaro, una reserva natural de vegetación frondosa, meandros y sotos donde anida la famosa colonia urbana de cigüeña blanca sobre la colegiata de la ciudad.